
Como lo prometido es deuda, aqui estoy con la continuación del evento. Cualquier cosa que pueda parecer exagerada, puedo prometer que es tal cual la digo e incluso detallitos que se me escaparon, porque claro, una no puede estar en todo.
Se que hay personas que leen este blog y no hacen comentarios, pueden seguir haciendolo, no me importa en absoluto, claro está que seria mejor me dejaran su opinión porque no vaya a pensar yo que no me funcionan bien los muebles de la azotea y estoy perdiendo baterias, y ,como ya estamos en una edad pues me tenga que preocupar.
Creo que ante todo la mejor actitup para hilvanar tal acontecimiento es tomarselo con calma y hasta con un poco de cachondeo. Amén de las personas mayores que acudieron a la fiesta porque las pobres no sabian ni que cubierto habian de coger, una pena.
Habia una vez: Una novia,superperfecta, con un novio superperfecto, con unos padres y unos suegros más super todavia. Una ceremonia por la iglesia( aunque hacia años que no van a una misa) superbonita, el altar mayor adornado de las mejores flores y muchas, muchisimas. Toda la familia engalanada con lo mejor que tenian, que se han comprado (con la tarjeta de credito) o que se lo han prestado, pero el conjunto encantador.
La celebración....muchisimo más super, con fuegos artificiales, con una puesta en escena por parte del Restaurante, que bien merece el precio que han cobrado por cubierto. Con montajes fotograficos de la vida de los conyuges, desde que eran pequeñitos, maquilladora propia para que las señoras invitadas se dieran el retoque, obsequio de zapatillas para que descansen los pies y puedas seguir con el paripé. La comida tipo francesa, muchos platos, muchos cubiertos, muchas copas. Los platos muy grandes para un puñadito de hierba o algo parecido que la gente miraba con resignación, amén del segundo plato cuyo nombre ocupaba tres lineas de la carta y yo solo ví un taco de carne con dos tomatitos enanos. ¡IMPRESIONANTE!.
No sé si en unos años cuando recuerde tal evento lo veré con la misma gracia, o es que realmente las cosas ya serán siempre así. Puede que la pareja no exista como tal, pueden, tantas cosas, que no sé si realmente estamos asistiendo a estos circos impuestos y consentidos por todos, que nos rodean y nos proyecta a la parte más falsa de la sociedad en que vivimos.